La caricia de una mano, la suavidad de tus dedos. En la cara, nata de algún postre y en la boca el trozo pequeño de esa cereza que coronó aquella velada. Ni tu pelo ni tus modos, ni tu cuerpo ni el camino. Los pasos de algún fantasma que recorre mis vericuetos sin dejar huellas. En tus ojos el negro o tal vez el profundo silencio o la nada chirriante que exaspera esa tranquilidad. Ni tus gestos ni los míos compaginan ya motivos. Ni tus palabras o tus ausencias en el recuadro de alguna tarde lenta y aburrida.
Como la primavera llega luego de las hojas caídas, naciste en el verde de una figura rechoncha, símbolo de vasos comunicantes. Zumbidos, y trazos de colores en el fondo blanco de una desidia que aburre. Luego de calmas y reflexiones, tiempo para el pensamiento fácil y el disfrute sin más. Preguntas y respuestas sin filo, con motivos diversos y fines comunes. Hojas de afeitar, de usar y tirar con lamentos por unos u otros motivos. Y debajo de todo un amor que pace, rumiando verdes esperanzas en un pasto tan inmenso que agiganta la experiencia y confunde los argumentos. Ni eres Heidi en sus verdes montes y hay un Pedro que reúne cabras con el motivo de tu sonrisa, ni el incierto futuro de un sueño alumbrará el negro camino de aquellas vidas. La luz de tu ilusión vendrá con calma o quedará para siempre rezagada en ese humillante camino sin baldosas admonitorias ni canciones melodiosas. No habrá zapatos, ni zapatillas. Ni siquiera habrán lazos en tu pelo ni un final feliz a no ser que despiertes al mundo por las orejas y le cuentes lo mucho que se pierde sin ti.
Naciste pegada al cristal, inherente a los caprichos de la corriente que eléctrica fluye en éste nuestro mundo. Naciste de color cambiante; rojo, negro, verde a ratos. Creciste muy poco hasta ahora pero el germen de tu semilla en algún lugar cayó porque una planta pequeña y sensible aguarda agua y nutriente en palabras inventadas. En frío o en caliente, sobrevives al rato que dura un coloquio. Pides calma o expulsas palabras con lenta parsimonia. Río que nace quebrado, es corto y escaso, no es río es afluente o es agua y corriente. Y tú, tú eres Amazonas sin yegua. Pelo negro y ojos tristes, oscuros de deseo o de mucha y sostenida modorra. Paciencia amigo, paciencia. El burro que presta cobijo al mulero no es burro sino mulo.
Y en tus gracias, los 'ja' son señales de lejanas tormentas de irrisorias, amagos de truenos en sostenidas muestras de incredulidad. Muchos 'ja', sorprenderán luego vestigios de fiesta y algarabías. No se es cariñoso por serlo sino más bien por demostrarlo, ¿no es así?
Me contaron un día, en un bar unos amigos, que saliendo dos colgados a un garito de noche encontraron a un policía de paisano y le preguntaron por la diversión y les dijo que no sabía donde quedaba porque hacía años que buscaba alegría en los cementerios y risa en los velatorios. El policía con serio adusto trató de reírse cuando una camarera le enseño el flequillo y su escote. Pedro le dijo a Paco.'No sé donde estará la fiesta pero éste nunca supo divertirse'. Hay cosas que vemos y entendemos y queremos olvidar o no entender. Sin embargo hay otras que soñamos y jamás serán lo que pensamos. La vida con sus lecciones.
Por último y al hilo de una carta, le sorprendo con el argumento de una historia.
Nace joven en algún arroyo. Nace libre en el encanto de tus brazos. Nace orgulloso de apreciar tu belleza con la excusas de unas palabras. Amor y compasión, amor sin entender. Amor es cariño al congraciado arte de saber cuidar. Cuida el nacimiento y los eternos primeros meses. Cuida el cuerpo y el alma con aceites y cremas o lociones o ungüentos de caricias y besos. Nace cada día en la verdad del otro, en la condición de amante o el rol de emparentado noviazgo. Sobrevive al gasto de locuras pasionales y al desgaste en el roce de los cuerpos. Transforma reproches y detalles en lisonjeros ademanes de cuidado y abnegación. Pasión, deseo, lujuria viven juntos en la lejanía porque separan sus miedos con aromas de sinceridad.
2 comentarios:
hola
deberias escribir para que no sólo los filologos en lengua española te entiendan, no creo que este gran cumulo de palabras complicadas, ni de utilizar estas expresiones que sólo tu y unos pocos entienden, ayude a que la gente lea tus escritos. no puedes darle tatas vueltas a las cosas, porque las haces mucho màs complicadas de los que son en realidad.
hola
Me ha encantado tu crítico comentario. A lo que has dicho sólo añadiré que escribo para el que quiera y le guste leerme. Publico tu comentario a pesar de que he rechazado otros muchos (más alentadores jaja) por el mero hecho de que no llevaran una simple identidad (es preferible la falsedad de un nombre inventado que ... la cobardía de un 'anonimus'). Lo peor es que nos conocemos y ... me encanta que me leas aunque digas que no me entiendes, jaja. Me lees, algo es algo.
La vida es pura complejidad porque lo más sencillo lo es.
Bye. Sigan leyendo y critiquen porque eso me ayuda.
Saludos. Nemrod.
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