domingo, 10 de febrero de 2008

Mmmmm, en proceso de invención.

Miraste el color de esas fresas recién recolectadas de tu pequeño huerto. Miraste el ocre color de la tierra alrededor de tus botas de agua. Oíamos el silbido de algún vecino agricultor ensimismado en el traqueteo de su motocultor. En las huellas de tus pies impresas en el barro buscabas detalles reveladores de antiguas cruzadas. Los libros te mantuvieron mucho tiempo abstraído del mundo o tal vez paralelo a él. Me consolaste con alguna olvidada cita de desteñidas letras bajo apergaminadas hojas amarillentas, en esos libros que siempre se mantenían lejos de mi alcance. Añoramos juntos estar un poco más lejos de nuestra vida, empuñando espadas y repartiendo mandobles por doquier. Damas, vagabundos, señoritas de graciosos corsés, todo cabía en nuestras largas tardes de desbordada imaginación. Cada uno de aquellos gordos y viejos libros nos transportaba uno poco más lejos, hacia un lugar cada vez menos conocido. Dorsett, Kabul, Dublín y sus calles empedradas, algún barrio marginal del más …



A ver que provoca … quizás se aliente una continuación

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola nemrod, me ha gustado mucho tu historia, y me he involucrado con la realidad de la vida, me encanta tu forma de ver la vida, aunque a veces sea dura, demaciado dura.